viernes, 15 de septiembre de 2017

JOHNSON (+ SAFFER, MONTE ROSA, MONTEMAR, ETC.)


Un verdadero “desmadre de familia de plumas”.


Alguien diseñó un modelo base, y manteniendo los “genes”, se dedicó a sacar variantes a tutiplén.
Para más insistir, resulta que debió gustar, y muchos marquistas quisieron tener “su” propia variante.

Empecemos: no es una marca registrada en España.
Pero hay muchas.

Por elucubrar, parece que Enrico San Martino Grasso (Paseo de San Juan 50, Barcelona) tras cerrar INVICTA, S.A. (DUCAL) en 1949 y vender SOFFER a Ricardo Gurina (1951), se mantuvo como marquista en el negocio de la escritura con algunas marcas registradas (NEALUS), o no, y relacionado con sus contactos italianos fabricantes de estilográficas.

Los italianos tenían la pluma HURRICANE, que podemos considerar como una base de las que hoy analizamos:



Analicemos esa “base”:

- capuchón metálico con terminal plano biselado, y clip muy variable inserto lateralmente.

- plumín de acero con punto de chapa doblada, y boquilla con un gran inserto metálico, muy variable. Visor transparente.

- cargador de jeringa (que forma pieza con el visor transparente entre cuerpo y boquilla).
De los cargadores, hubo de dos tipos: con extremo metálico roscado, y de extremo plástico perforado. Funcionan igual de bien, y es posible que el segundo fuera una evolución para abaratar costes.
Tanto cargador como cuerpo en son de “Plexiglás”®, un plástico acrílico (Polimetil Metacrilato, PMMA), transparente aunque teñible. Muchas plumas llevan grabado este nombre comercial.

Aparte de en Italia, estas plumas fueron ampliamente distribuidas por otros países, en especial Francia.

Se debió llegar a un acuerdo comercial con el fabricante para hacerlas de muy diversas formas.
Y además, grabarlas en clip, capuchón, boquilla y cuerpo. O solo en tres, dos, o un sitio. O no grabarlas. Y grabarlas con cualquier nombre.
(¿Se acuerdan de la anarquía en RILEX? – Un novato aficionado)

El caso es que a mediados de los años ‘50s aparecieron en España plumas de estas características, mayoritariamente con la marca JOHNSON, pero también SAFFER (otra de San Martino), MONTE ROSA (nada que ver con Montblanc), MONTEMAR, FOCA, y puede que otras.

Son plumas de calidad media-baja.
Los capuchones hoy aparecen con pérdidas del niquelado o dorado, picaduras, e incluso corrosión (cráteres). Los plásticos fácilmente están agrietados (boquilla inferior, cuerpos en la zona de rosca).
En cambio, pocos insertos metálicos de boquilla se han desprendido, y los émbolos de carga rara vez fallan, incluso después de años con restos de tinta seca.

Analicemos marcas y variantes:

JOHNSON

El grueso de estas plumas lleva esta marca.
Sin catálogos ni anuncios que nos aclaren hoy su orden (¿lo hubo?), las mostraremos una tras otra.
No se mencionan los acabados de capuchón ni los muy distintos clips, porque no siguen ninguna pauta.

Johnson ORIGINAL
Cuerpo con estriado en la zona cubierta por el capuchón. Inserto liso.

Johnson 88 ORIGINAL
NOTA: Existen también con grabado ORIGINALE, que abunda en la tesis de que ya venían grabadas de Italia.

Johnson 88 ORIGINAL THOMAS
(¿Qué Thomas? – Yo un whisky, gracias.)

Johnson 88 ORIGINAL MARIANOS
Con una corona de 5 puntas.

Cambio de inserto metálico en boquilla (al tipo HURRICANE). 
"88 MARIANOS" en el labio del capuchón.

Johnson 89
Con respecto a la “88”, es una “89” porque así lo lleva grabado.

Johnson 89 MARIANOS
En cuerpo y boquilla lleva la corona de 5 puntas y el nombre.
Si la boquilla no lo permite, lleva grabado el labio del capuchón.

Johnson SUPER
SUPER en boquilla. Cuerpo liso, sin estriado.
La 2ª lleva grabado en el cuerpo “Gold Plated”.

Johnson 61
Boquilla lisa. Cuerpo sin estriado.

Johnson 91
Boquilla “afilada” con tres grandes planos, uno arriba y dos laterales inclinados, con una flecha troquelada en la zona superior.
Cuerpo con estrías delanteras, grabado:

JOHNSON (corona de 3 puntas) 91

Distinto grabado en el capuchón, con una malla mucho más cerrada y marcando la zona del labio. También con otro clip.

Otras Johnsons:

Capuchón ojival, y nuevo inserto metálico en boquilla.

61 SENIOR de boquilla plástica ¡y carga por botón! (por medio de una contera desmontable).

Modelo desconocido. Desenroscando el cuerpo aparece un sistema de ¡carga por émbolo con husillo!

“1989” grabado en el cuerpo. Boquilla plástica sin inserto metálico, y cuerpo con inserto terminal que sustituye a la arandela.
Idéntica hubo una FOCA.


Posibles Johnsons:

Las plumas a continuación no tienen ningún grabado que las identifique como “Johnson”, aunque se parezcan mucho.
Pueden serlo, o bien "copias al rebufo” de otros fabricantes.

BEST PEN 61 SENIOR
Tiene una nueva variante de boquilla, con un plástico transparente que cubre una chapa dorada grabada GOLD FILLED – 14 KR.
Lo de ser una “61 Senior” es por decirlo así la hoja de instrucciones (en Francés) que acompañaba esta pluma, resto de almacén, y poco probable que fuera cambiada.
Pero ni la pluma ni las instrucciones llevan la marca “Johnson” por ninguna parte, con lo que es posible que “BEST pen” fuera la marca, francesa o para venta en Francia, aunque también puede ser un reclamo por extranjerismo, pues no era muy probable una marca “anglofonética” en la Francia de aquellos años.

Una sin ningún grabado ni marca, apta para asignar a otro marquista.

Nota: casi todas las piezas de estas plumas son intercambiables, y hemos mostrado aquéllas que nos ofrecen “ciertas” garantías de no haber sido manipuladas.
No se descartan ni otras posibles, ni que aparezcan mezclas espúreas tipo “91 MARIANOS con capuchón ojival”…


SAFFER

Tras vender SOFFER a R. Gurina, San Martino sacó – y tampoco  registró – la marca SAFFER (hay la idea de que porque, fonéticamente, se aproximaba más a Sheaffer’s).
Tuvo varios modelos de calidad baja, de los que aquí nos interesan:

Saffer C.99 - Grabada solo en el cuerpo, es básicamente el modelo Hurricane sin estrías en cuerpo, pero con diferente color de plástico entre boquilla y cuerpo.

De capuchón ojival, con una boquilla como las “Super”, “61” y “88”, pero grabada: OSCAR INOX (SAFFER grabado en el cuerpo).
Similar a ésta, pero con un inserto metálico en boquilla similar a la primera “89 Marianos”, existen una DE LUX (grabado en el cuerpo) y una NEW YORK grabada en el inserto.

Pluma indiferente con boquilla plástica, sin más grabado que el del clip, pero tiene un cargador de jeringa (con vástago plástico).

Otras Marcas

MONTE  ROSA

La boquilla ya la hemos visto en una Johnson de capuchón ojival, pero este marquista tuvo su propio clip inserto al extremo del capuchón.
Como ya hemos dicho, esta marca nada tiene que ver con las Montblanc: la registró Antonio Bernardas Llor de Barcelona, que conocemos por las BARLEY y BARLEI.

MONTEMAR

Marca no registrada, por lo que desconocemos dueño y localidad.
Pero parece una de capuchón ojival con un nuevo inserto metálico, y tiene grabada la corona de la “91”.

STYLFLEX (posible)

La “S en un rombo” del clip se parece a otras de esta marca, pero carece de grabaciones.


Por último, aprovechamos una foto de la limpieza de la SAFFER C.99 para comentar el despiece genérico de estas plumas, bastante sencillo:


Desenroscado el cuerpo (1), retiramos la arandela (2).
Todo al agua, mejor si es con un poco de amoniaco. Para evitar el olor, puede usarse un frasco grande de cristal con tapa.
En unas dos horas, enjuagamos y seguimos:
Si el cargador (3) tiene extremo metálico roscado (3a), retirarlo y extraer el pistón (4).
Desenroscar en la zona (*) el cargador (3) de la boquilla (5). Puede estar muy fuerte, por lo que conviene agarrar con gomas (cámaras de bicicleta o moto), o alicates protegidos con goma.
Si el cargador (3) tiene extremo plástico, sacar ahora el pistón por la zona (*).
En la boquilla (5), empujar el alimentador (8) hacia la zona (*). Un palito de helado (o similar) es útil.
Lo usual es que salga todo el conjunto (6).
Si se resiste, intentar tirar del portaconducto (9) desde la zona (*) con unas pinzas.
Si no sale, necesita más tiempo de baño, antes de repetir.
Nunca se debe apretar sobre la punta del plumín (7). ¡Se doblará!
(Nota: No, no rompimos así el de la foto desmontada. Nos llegó roto, y el desmontaje fue para sustituirlo, como se le ve en la foto del texto).

El montaje se hace en orden inverso, apretando bien la zona (*) para evitar fugas.






Miguel Huineman


Se agradece a los que han prestado sus colecciones para fotografía, a D. Rafel Pujol Marigot los datos de marcas y su análisis sobre este caos de plumas, y a D. Carles Rausa muchas de las fotos, que se tomaron para el futuro libro del anterior.

También dedico la entrada a nuestro amigo y compañero Jesús, quien con sus reiterados y poco sutiles comentarios sobre que “alguien debería estudiar las Johnson”, me indujo a claudicar, ser por fin alguien, y escribirla.
De otra forma, no habría aparecido jamás en el blog.

viernes, 8 de septiembre de 2017

BIC


No se sorprendan: BIC se fabricó en España, y tiene estilográficas.


Pero está dicho ambiguo aposta. Clarifiquemos: son dos cosas separadas.
- Se fabricó también aquí, durante muy poco tiempo, casi al principio.
- Sus plumas son muy posteriores, chinas, o bien van con otra marca.

Pero es el adversario por antonomasia de la estilográfica.
No solo como medio práctico de escritura universal, sino que instauró el concepto de “usar y tirar”, opuesto al de la estilográfica.
Y merece un reconocimiento.
Si hemos publicado en el blog plumas no-españolas para entender su ámbito, por igual razón debemos conocer al causante de la total pérdida – mundial - de la hegemonía de la estilográfica.


Marcel Bich nació en Turín el 29 de julio de 1914, procedente de una familia noble del Valle de Aosta (Italia). Su padre, el barón Mario Bich, era un ingeniero italiano seguidor de Marinetti, amante de lo moderno, la velocidad y la tecnología. Su madre, una noble francesa. Pasó una parte de su infancia en Italia antes de mudarse con sus padres a España, y posteriormente pasó ya definitivamente a Francia, donde eligió esta nacionalidad y estudió Derecho.

Sus principios no fueron fáciles, tuvo que trabajar con 19 años como vendedor a domicilio de ropa interior y otros objetos. Con 20, entró en una empresa de artículos de oficina, de la que llegó a ser director tras cinco años.

Durante la II Guerra Mundial (1944), y junto a su socio Edouard Buffard, registraron la sociedad PPA (Porte-plume, Porte-mines et Accessoires) y comienzaron a fabricar en Clichy (suburbio de Paris) diversos componentes plásticos para artículos de escritura, recibiendo encargos de marcas como Waterman.

Marcel Bich, Edouard Buffard, y fachada de la empresa P.P.A.

En 1950 se interesa por el bolígrafo, reconociendo su enorme potencial, aunque por entonces carísimo y poco fiable. Adquiere la patente del húngaro Laszlo Biro en Argentina y dedica dos intensos años a estudiar detalladamente todos los modelos disponibles, encontrando una fórmula práctica para la tinta, y el ajuste de la bola en su punta, empleando maquinaria de alta precisión de la industria relojera suiza.
Lo arriesgó todo, en contra de todas las opiniones, y en 1953 lanzó el bolígrafo BIC CRISTAL.


Nació así la Societé BIC, que por consejo de la Agencia Francesa de Propaganda suprimió la “h” de su apellido (para evitar su malsonante fonética anglosajona), y con una masiva y audaz campaña publicitaria apoyada por la firma del ilustrador Raymond Savignac.
El producto tuvo un arrollador éxito, primero en Francia, luego en Italia en 1954, Brasil en 1956, Reino Unido, Sudáfrica y Oceanía en 1957, USA en 1958, y África más Oriente Medio desde 1960.

En 1961 el publicista Kevin Paucar diseñó el famoso logotipo (casi tan conocido mundialmente como el de Michelin).


En 1965 se autoriza el uso en todas las aulas por el ministro francés de Educación, Maurice Herzog.
La compañía salió a Bolsa en noviembre de 1972.

El concepto “desechable” ha sido la base de la filosofía y el triunfo de BIC. 
Nunca “inventó”, pero si desarrolló al límite los inventos de otros y los comercializó genialmente.

Así en 1973 lanza el encendedor desechable BIC (su inventor fue Jean Inglessi en 1934, con la botella de gas doméstico “Primagaz”, y “Cricket” los fabricaba – recargables – desde 1962). Al año fabricaban 290.000 unidades/día, y hoy unos cuatro millones/día, siendo el líder mundial.

En 1975 lanza la maquinilla desechable de afeitar, y hoy ocupa el segundo lugar en el ránking.

Pilas, Tipp-Ex, teléfonos móviles, y un largo etcétera.

En 1980 lanza la tabla de windsurf Dufour “Wing”, y al poco el kayak “Bilbao”, creándose la división BIC-Sport ya que cambian la filosofía del “usar-y-tirar”.

Mechero, Cuchillas de afeitar (3) desechables, tabla de surf Dufour “Wing”, y kayak “Bilbao”

Su único “fracaso” empresarial fue en 1988 con los perfumes (tamaño y actuación tipo mechero). Pese a su precio de 20 F, lo efímero no cuajó en la cosmética. Con todo, no dejaron de producirse hasta 1991.


Personalmente, Marcel Bich tenía un perfil aristocrático y gozaba de lo refinado y tecnológico, apuntando a facilitar la vida fácil y cómoda.
Se casó tres veces y tuvo once hijos. Nunca quiso acercarse a la política y eludía a la prensa. Buscaba la tranquilidad en sus aficiones: el golf y la  navegación, ya fuera en solitario o en regatas.
Precisamente en regatas participó, con su yate “France”, en la Copa América de los años 1970, 1974, 1977 y 1980.

Marcel Bich al timón, y conversando con el rey Juan Carlos.

En Junio de 1993 le dio el relevo a su hijo Bruno (que había estado al frente de la filial en USA), y falleció en Mayo de 1994 a los 79 años.
Hoy, el parque de la Sede Social tiene su nombre y su busto.

Una de sus últimas fotos, y su busto conmemorativo.

Hoy, el Grupo BIC está presente en 160 países, todos sus productos pueden ser promocionales, y en Escritura – lo que nos interesa – ocupa el nº 2 del ránking mundial.
En 1997 adquirió Sheaffer, y Stypen en 2004.


España: los hermanos Vila Sivill habían adquirido la tecnología de la inyección de plásticos y profundizado en la mejora del bolígrafo “Continua”, que les había causado un buen estrago.
En Mayo de 1953 patentaron (Pat. Nº 36.384) un nuevo modelo, justo antes de que se lanzara en Francia el BIC ”Cristal”.

Al querer abordar el mercado español, la empresa francesa llegó a un acuerdo: los plásticos se fabricarían por los hermanos Vila Sivill, mientras que las cargas francesas se importarían por la recién creada Mercantil Laforest, S.L. (c/ Manuel de Falla, 19 de Barcelona), con un 20% de Establissements Laforet S.A.R.I. y un 80% de un agente de aduanas de Puigcerdá en los Pirineos, sitio por donde (¡oh!) entraban las cargas.

Pero Manufacturas Vila Sivill no llegó a superar los dos millones de bolígrafos al año, y sus precios unitarios eran superiores. Tampoco querían dedicarse en exclusiva a BIC.
El contrato se rescindió en enero de 1958, fabricándose en adelante las piezas plásticas por la empresa Asmalibar, S.A. que tenía una maquinaria apropiada, y el montaje por la empresa Condo Caritá.
Desconocemos cuando acabó este proceso, pero suponemos que al liberalizarse las importaciones desde 1959, aunque Laforet continuó siendo el distribuidor en España por un tiempo. 


Veamos la evolución de los “escribidores” BIC:

Para el bolígrafo BIC “Cristal” se utilizó la forma del lápiz exagonal, en plástico poliestireno, transparente para que se viera el contenido de tinta remanente (y porque se ahorraba teñirlo), y la fórmula “desechable” que evitaba el progresivo desgaste de la punta y sus consecuentes manchones de acumulación.
Así puso en el mundo el primer bolígrafo fiable y barato (7,- Ptas.), que nadie duda en prestar o lamenta perder, y capaz de escribir 2 Km = 232 cartas DIN A-4 (¡ojo! un lápiz HB es capaz de escribir más de 50 Km).
En su primer día de fabricación se produjeron 10.000 ejemplares, al tercer año se producían 250.000 diarios, y hoy se fabrican al día 14 millones (20 en total de modelos BIC), que representan una buena montaña de desperdicio plástico…

Su impacto ha merecido que figure en las exposiciones permanentes del Centro Pompidou de Paris y el MOMA de Nueva York.

Parece que fue en 1958 que apareció el BIC “Naranja”, y toda una generación recuerda el eslogan:

BIC Naranja escribe fino, BIC Cristal escribe normal,
Dos escrituras a elegir.
Bic, Bic, Bic-Bic-Bic


Hoy “el BIC” se encuentra con tinta azul, negra, roja y verde, y en grosores de trazo de 0,7 - 0,8 - 1,0 - 1,2 y 1,6 mm.

Para efectos publicitarios y promocionales se tiene la versión redonda:


Incluso los hay conmemorativos, en acabados dorado y plata, que se denominan “Shine” (aplicable a todos los modelos, a medida que cumplen años significativos).


El agujero en la punta del capuchón de propileno se introdujo en 1991 como requisito para evitar ahogamiento en caso de tragárselo.

También mencionar que la punta empezó siendo toda en latón, y se fue sustituyendo la valiosa aleación por plástico “dorado” en la parte no necesaria (hablamos de millones, y un micro-ahorro es mucho).


En 1955 aparece el BIC “Bolsillo M-4” (M-5 con capuchón metálico) con recambio roscado, que el autor recuerda como magnífico para esconder “chuletas” cortas y enrolladas, que a un suave golpe bajaban a la zona transparente, y con un golpecito en la contera se atascaban arriba, escondiéndose (así, con tantos M-4 necesarios, los exámenes resultaban muy coloristas…).

Sobres españoles con recambio roscado para el anterior modelo.
El izquierdo hace referencia a la empresa Cliper (?), aunque ambos son de Laforest, el derecho localizándola en Tarragona (?) y ya con bola de carburo de tungsteno (que se introdujo en 1961, muy posterior a la del Parker T-Ball de 1957)

En 1956 (1955 según un anuncio del Paris Match) aparece el primer retráctil, el “M 10 Click” (aún en producción), cuyo nombre procedía del ruido al actuarlo, y se derivaron multitud de modelos retráctiles que han ido desapareciendo…


…salvo el retráctil de cuatro colores, aún en producción, y ya con variante “Shine”.




Respecto a las estilográficas, BIC al principio no las consideró (¡las estaba haciendo desaparecer!) hasta que PILOT sustituyó la punta de sus roller “V-Ball” de tinta líquida por un plumín de punta en chapa doblada, creando sus “V-Pen” desechables.


Esto ya era algo diferente y merecedor de su atención: no sólo las hacía un competidor, sino que era desechable.
Las puso un plumín con punto duro (Pilot también lo hizo), y las fabricó en China (ver inscripción en el clip).


Tanto unas como otras son plumas (con código de barras impreso) con una enorme cantidad de tinta, y con la capacidad de estar sin usar muy largo tiempo y escribir de inmediato.
Los plumines son mínimos – apenas se introducen en la boquilla – y se sujetan al alimentador mediante pestañas laterales dobladas.

Si a estas estilográficas identificadas como “BIC” añadimos las “camufladas” Sheaffer y Stypen, vemos que BIC si tiene plumas.





Miguel Huineman


Los datos y fotos han sido mayoritariamente recopilados de la web, en particular de la propia página “BIC World” (en Español).
La foto de Bich hablando con el rey es del periódico El Mundo.
Los detalles de la parte histórica española se han obtenido del borrador (en Español) de D. Albert Verdaguer Vila-Sivill, autor del libro (en Catalán) sobre su abuelo: “Josep Vila Sivill (1904-1967)” de Rafael Dalmau Editor.